Cantabria elaborará una guía con recomendaciones para que los municipios garanticen una reapertura segura de sus playas

Gobierno regional, Delegación del Gobierno y Federación de Municipios trabajan en un documento que incluirá las aportaciones de los Ayuntamientos

El Gobierno autonómico, la Delegación del Gobierno y la Federación de Municipios de Cantabria (FMC) han mantenido una reunión para analizar la apertura de las playas de la Comunidad según el plan de «desescalada» y han acordado la elaboración de un guía con recomendaciones a seguir por los Ayuntamientos costeros con el fin de garantizar un uso seguro de los arenales, respetando en todo momento la distancia social y las medidas de prevención e higiene.

La reunión ha contado con la asistencia de los consejeros de Obras Públicas, José Luis Gochicoa, y de Medio Ambiente, Guillermo Blanco, así como la delegada del Gobierno en Cantabria, Ainoa Quiñones, y el presidente de la FMC, Pablo Diestro, acompañado por los alcaldes de Santander, Gema Igual, y de Val de San Vicente, Roberto Escobedo.

El encuentro ha servido para aclarar las dudas que la próxima reapertura de playas ha despertado entre los alcaldes de algunos municipios, que han planteado la necesidad de contar con unas pautas a seguir a la hora de usar estos espacios.

Ante tal petición, el Ejecutivo autonómico ha propuesto, en coordinación con el Estado y la FMC, la elaboración de una guía con recomendaciones que incluirá todas las aportaciones que hagan los Ayuntamientos y que tenga una cierta homogeneidad de uso en todas las playas de Cantabria. El documento no va a ser una norma, porque Cantabria, como Comunidad Autónoma, no tiene competencia para establecerla, pero sí unas recomendaciones para que sean los municipios los que las apliquen en función de su idiosincrasia.

Aunque la intención es crear una guía homogénea con cierta flexibilidad en su aplicación ya que las recomendaciones no podrán ser iguales para una playa urbana de un municipio grande que para una playa rural de un municipio pequeño. Para ello, se va a crear un grupo de trabajo que irá recogiendo las aportaciones de los municipios costeros y las recomendaciones del Ministerio de Sanidad.

Respecto al distanciamiento social, Cantabria tiene una longitud de playas, unos 60 kilómetros, frente a la población existente, de unas 500.000 personas, que permite asegurar, salvo momentos puntuales de pleamar excesiva, ese control del distanciamiento social exigido.