El Gobierno de España permite reinvertir este año el superávit de 2018 a los Ayuntamientos y C.C. A.A.

En el Boletín Oficial del Estado del pasado sábado ha aparecido publicado el Real Decreto-Ley 10/2019, de 29 de marzo, por el que se prorroga para 2019 el destino del superávit de Comunidades Autónomas y de las Entidades Locales para inversiones financieramente sostenibles y se adoptan otras medidas en relación con las funciones del personal de las Entidades Locales con habilitación de carácter nacional, que permite a ambas administraciones asignar el superávit presupuestario de 2018, que en el caso de los Ayuntamientos asciende a 6.292 millones de euros, a inversiones financieramente sostenibles en 2019.

Los datos de ejecución presupuestaria correspondientes al cuarto trimestre de 2018, demuestran que algunas Comunidades Autónomas y un buen número de municipios han presentado superávit en sus cuentas y la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera recoge que el saldo positivo de las administraciones tiene que ser destinado a amortizar deuda. Sin embargo, contempla una excepción: las denominadas Inversiones Financieramente Sostenibles (IFS), que son aquellas inversiones con una vida útil igual o superior a cinco años que se financian con el superávit, permiten, durante su ejecución, mantenimiento y liquidación, dar cumplimiento a los objetivos de estabilidad presupuestaria y deuda pública, para lo cual el expediente de gasto correspondiente debe incorporar una memoria económica referida al período de su vigencia. Estas inversiones deben ser económicamente sostenibles y no computan el gasto a efectos de la aplicación de la regla de gasto, aunque sí a efectos del cumplimiento del objetivo de estabilidad presupuestaria.

Las inversiones se pueden terminar en 2020

La norma también contempla que los Ayuntamientos y las Comunidades Autónomas puedan disponer de más tiempo para desarrollar estas inversiones. En concreto, permite que la ejecución aprobada en 2019 pueda terminar de ejecutarse en 2020.

Estas Inversiones Financieramente Sostenibles se pueden destinar a la prestación de servicios esenciales, como pueden ser alcantarillado, abastecimiento de agua, recogida de residuos o alumbrado público, mejora de los sistemas productivos y de los diversos sectores, infraestructuras de transporte, centros docentes, asistencia social primaria, recursos hidráulicos o sociedad de la información, entre otros ámbitos.